Imágenes con frases de celos y envidia

Hay sentimientos negativos, lóbregos, oscuros ¿Por qué? En primer lugar, si pensamos en nosotros, debido a que nos hacen mal, huelen a ponzoña agresiva que realmente nunca nos suma. En segundo lugar, desde la perspectiva altruista, el prójimo muchas veces se ve forzado a situaciones poco amenas porque el otro lo busca ¿Se puede crear alguna especie de barrera? Claro que sí; uno se convierte si lo anhela en un bastión inexpugnable. Y la mejor forma, siempre, es pensando, racionalizando, reflexionando. A eso te invitamos aquí, ya que te presentamos imágenes con frases de celos y envidia. Dos convidados malignos tal vez, pero muchas veces activos en las distintas tesituras de la vida.

Imágenes con frases de celos

A veces sentimos que el frío desinterés es lo peor que puede pasarnos, de ahí que pensemos que un celo es algo bello: muestra preocupación, fijación, focalización en una persona determinada. Podemos decir, entonces, que hay un límite que no debe rebasarse, que celar es bueno hasta determinado punto. Naturalmente no es fácil controlarlo, aunque hay que hacer el esfuerzo.

Los celos muchas veces se alimentan de quimeras ¿Qué estará haciendo? ¿La no contestación inmediata del mensaje es algo malo? ¿Si no responde es perfidia? Y así podríamos seguir con una retahíla de situaciones que derivan en celos, tanto amorosos como de otra clase.

Pero hay personas que no se merecen esos planteos, esos venenos y engañifas que terminan tan mal. No, a la persona que se quiere se la cuida, se la protege como una especie de tesoro muy preciado, porque, en definitiva, lo es con el salto cualitativo que da en la existencia propia.

Celos amorosos: mucha quimera, pero también mucho miedo de que otra persona complete al ser amado, que le dé algo que nosotros no podemos y temor a que el individuo querido se nos escape. Sí, quisiéramos tenerlo en una jaula o algo por el estilo; aunque tal realidad no es amor. Se ama de forma verdadera, prístina, cuando se ama la libertad del amado, valga la redundancia.

Existen celos infundados, pero también muy bien fundamentados, es decir, provocados por terceros con total alevosía. Tamaña coyuntura es una estupidez y si hay amor de por medio, de la especie que sea, supuestamente, no se podría dar lo antedicho. Hay muchas cuestiones que recapacitar en tales situaciones.

Los celos son querencias, porque nos damos cuenta que esa persona es muy importante en la vida, que le otorga ese brillo que en el pasado no tenía (quizás mistificamos un poco lo pretérito) y que como nosotros la observamos tan tentadora, cualquier otro, un tercero anónimo, lo puede desear o pasarle lo mismo. El miedo a la competencia y un desenlace en la derrota son terribles imaginaciones.

Del miedo no se saca nunca nada bueno ¿Celos por amor? O son innecesarios o es innecesaria la persona querida ¿Celos por riqueza, objetos, vida? Bueno: en todo caso puedes luchar, sin menoscabo hacia la persona admirada, por contar con una existencia similar. Si nos ponemos a pensar, nunca el temor es beneficioso, ya que achica, nos convierte en ofuscados por antonomasia y seres sumamente despreciables.

Los celos son partes de un juego erótico/amoroso y también de poder. Sí, el amor es rosas y tardes apacibles; pero también configuración de fuerzas siempre inestables, cambiantes, tornadizas.

Si la querencia aumenta, que los celos sean solo una demostración de lo primero. El abuso, en cambio, puede socavar cualquier relación de la clase que sea.

Dime que me quieres, dime que me amas. Es lindo sentirse amado, comprender que para una persona eres un ser sumamente especial que se levanta o toma relieve sobre el resto. Sí, es un poco narcisista lo que decimos; aunque el pundonor es vital en la existencia de cualquiera.

Los celos excesivos son siempre malos enemigos ¿Acaso no nos dimos cuenta? A veces se quedan solo en nosotros y nos carcomen con celeridad o muy lentamente. Hay algo de cierto en esa frase que dice que el ser humano es tan particularidad que sufre más por su imaginación que debido a la realidad.

 

Los celos en su justa medida tienen algo de positivo: dan cuenta de amor, de comprensión y mucho interés.

Imágenes con frases de envidia

Hablábamos de celos y pasamos a la envidia, sin lugar a dudas un sentimiento mucho más infausto ¿Por qué? Porque la envidia realmente cuando se desarrolla es incontrolable, indómita, nos quema como fuego fatuo por dentro y sin cuartel.

La envidia es esa cruel alimaña dispuesta a infectar todo lo bueno, positivo, alegre, que surja en la tierra. Quizás sea una pobre hermana sufrida, a la que no le ha salido nada bien en la vida y solo tiene odio para lograr una comunicación con lo exterior.

No es necesidad de enormes aparejos, dinero profuso o suculentos objetos. No: el envidioso te seguirá en cualquier cosa, incluso nimias para los ojos de una persona que no cuenta con tales sentimientos ¿Puede llegar a ser patológico? Claro que sí.

¿Le echarás la culpa a tu brillo? ¿Al deslumbre que generas por tu mero movimiento, ingenio y fortuna? No, realmente. Hay algo negativo en esa moral de la mojigatería cuando realmente eres una estrella del firmamento por naturaleza.

La ignorancia mata, realmente. Y aquí el lector nos puede afirmar que todos somos ignorantes y en gran medida. Eso es cierto, pero créeme, querido lector, algunos superan la taza, escapan a la medida.

Si pudiéramos graficar en una postura al enviodoso, sería de una cabeza, símil a la del búho, con una capacidad de contorsión absoluta con tal de vislumbrar y juzgar vidas ajenas. Porque lo último es lo que molesta sobremanera: no ser espía, sino ponderador serial desde lo malo.

La felicidad de los demás duele a las personas de mal. Es que su vida es tan pobre, aburrida, soporífera en todos los sentidos que no pueden admitir que otros miren la luz. Son seres que se sofocan, se asfixial y como buen ahogado quieren llevarse a otros a la zona abisal.

Pero el hombre puede convertirse en una verdadera muralla, sobre todo cuando empieza a distinguir la buena gente de la mala. Sí, hay que crear una coraza de vez en cuando; no se puede andar por la vida con el corazón abierto. Tampoco todos lo merecen.

Tal vez la crítica envidiosa quiera decir algo muy triste en lo profundo: una admiración por lo que nunca será esa persona y otros lo pueden realizar.

Sentimiento verdaderamente cristiano y, en sentido lato, religioso: desenvolverse en la empatía, congratularse con el otro en lo bueno. Naturalmente, el envidioso nunca logrará llegar a semejantes cimas.

Es importante tener bien lejos a las personas que no suman, porque largan un tufillo negativo que cualquier individuo lúcido puede discernir.

La persona que no se deja tocar por la envidia, tiene algo muy importante: vuela demasiado alto para no fijarse, justamente, en minucias y mezquindades expelidas por personas oscuras.

El envidioso es un escrutador serial de tu cuerpo, de tu ropa, de tu vida, de tu auto; de cualquier cosa en suma. Realmente hay que tener compasión por ellos: tú miras hacia el horizonte, cavilas sobre tus sueños; ellos, en cambio, no dejan de mirarte a ti.

 

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