40 Imágenes de Luto con frases para recordar a un ser querido

La muerte de un ser querido, para los que quedan en este mundo, siempre será un hecho doloroso, hiriente, punzante, traumático Te presentamos las mejores 40 imágenes de luto con frases para recordar a un ser querido.

Imágenes de luto con frases de duelo y condolencias

La vida es dura cuando nos saca un ser querido y no tenemos las palabras exactas. Te dejamos a continuación imágenes con frases de luto y tristeza. 

Imágenes de luto para whatsapp

Si estás atravesando un momento difícil por la partida de un ser querido, estas imágenes profundas de luto para descargar son para ti.

Imágenes de luto con frases para perfil

Seguir adelante aunque cuesten las ausencias. Emplazamos para ti imágenes de luto con frases variadas para tu perfil.

Imágenes de luto para Facebook

Para aquellos que no atraviesan un buen momento, ya que un duelo siempre es una empresa difícil, presentamos estas imágenes de luto para descargar y compartir. 

Imágenes de luto para descargar

La vida es dura y las ausencias hieren. Te dejamos a continuación imágenes de luto con frases profundas e inspiradoras para descargar.

Frases de luto para descargar

A continuación, además de las imágenes que ya vislumbraste, querido lector, te dejamos una bella recopilación de las mejores frases de luto para salir adelante. 

  • Las lágrimas derramadas por otra persona y su partida no son signos de debilidad. Son un signo de corazón puro.
  • Cuando más oscura es la noche, más claras son las estrellas. Cuando más profundo es el duelo, más cerca se está de Dios.
  • Siempre te recordaremos con tu sonrisa incombustible y esos ánimos positivos que se expandían por doquier. Mis condolencias para toda la familia.
  • En este triste mundo nuestro, la aflicción nos llega a todos, y a menudo llega con amarga agonía. No es posible el perfecto alivio, excepto con el tiempo. Uno puede creer ahora que nunca se sentirá mejor, pero esto no es cierto.
  • No te lamentes. La vida es pérdida de seres queridos, pero también ganancia.
  • Pase lo que pase, nunca serás reemplazado. Y por eso duele tanto tu partida.
  • ¿Cómo puedo comprender tu ausencia? ¿Qué hado maligno se ha apoderado de mi camino que te saca de nuestras existencias en el alba de tu vida?
  • Nada parece real sin ti; hasta los días y las noches tienen otro sabor. Te extraño cada día más.
  • Solo quisiera que existiera una escalera, para subir al cielo y poder abrazarte un buen rato.
  • Aunque duela sé que no has muerto definitivamente, ya que eso sucedería si desaparecieras en mi recuerdo, en mi corazón; pero eso es imposible realmente.
  • Tanto como dure mi respiración y me encuentre nuevamente contigo, durará mi profundo recuerdo hacia ti.
  • Es mucho más doloroso cuando se apaga una luz de lo que habría sido si nunca hubiera brillado.
  • Te extraño profundamente, sinceramente, terriblemente y lleno de necesidad por volver a verte.
  • Un duelo hacia un ser querido es un largo proceso, una herida que a veces tarda tanto en cerrar que pensamos que siempre permanecerá así.
  • ¡Quédate quiero, corazón triste! Y deja de quejarte: detrás de las nubes todavía está el sol brillante. Su destino fue el destino común de todos; sobre toda vida debe caer un poco de lluvia.
  • La muerte es el precio que tomamos por vivir, sentir, reír; pero cómo duele aún tu ausencia.
  • Es imposible no estar triste, porque su ausencia duele; pero permanecerá por siempre dentro de nuestros pensamientos y ahí será eterno.
  • Te fuiste al cielo para ser parte de las estrellas, te fuiste de la realidad diaria para permanecer por siempre en mi mente. Que en paz descanses.
  • Hay mucho dolor en mi corazón y mi alma llora por la tristeza de tu partida, sin embargo, espero que estés donde estés halles esa paz que tanto buscaste en vida.
  • Que Dios, que es suma bondad, te tenga en su Santa Gloria y te permita, finalmente, descansar en paz.
  • Te fuiste temprano, pero te quedaste en los mejores instantes de todos los que te queremos y lloramos tu partida.
  • Algún día nos volveremos a cruzar; la distancia con tu deceso es solo momentánea.
  • No hay nada más triste como extrañar a alguien y no poder hacer nada al respecto. Lloraremos tu muerte por siempre.
  • No te avergüences de llorar; tienes derecho de llorar. Las lágrimas son solo agua y las frutas, las flores y los árboles no pueden crecer sin agua. Pero también debe haber luz solar. Un corazón herido sanará con el tiempo y cuando lo hace, la memoria y el amor de nuestros perdidos serán sellados en nuestro interior para confortarnos.
  • Tu ausencia me ha atravesado como hilo en una aguja. Todo lo que hago está cosido con su dolor.

Cómo superar la muerte de un ser querido

¿Cómo superar la muerte de un ser querido? En verdad, los duelos, a nivel psíquico, comportan algo extremadamente complejo. Es que un objeto de amor, un ser al cual le dedicábamos energía y pensamientos, ha desaparecido ¿Cómo lo resolvemos? ¿Estamos preparados para enfrentar la nada, por lo menos en la realidad inmediata? El duelo, por lo tanto, será un proceso lento, en el cual las quejas y recriminaciones al fenecido por su partida, las explicaciones tortuosas, las culpas insólitas desaparecen y simplemente queda un dolor amargo, sordo, por debajo de cada sonrisa, porque sabemos en definitiva (si la persona que murió es importante) que nada volverá a ser igual.

Dicen que el tiempo lo cura todo y, posiblemente, en este caso sea así. Freud decía que existen tres resoluciones de un duelo: morir con el objeto de amor (lo cual está terminantemente prohibido); imaginar que no se ha ido, lo cual es una arista psicótica; y finalmente, la tercera opción y sana, la de elaborar poco a poco la partida, la que hace que esa investidura de objeto vuelva en forma paulatina a nosotros, ya que como se sabe la persona ya no existe más. Naturalmente, el psicoanálisis siempre se ha destacado, sobre todo con Freud, de ser de manera eminente ateo, por lo tanto el concepto de psicosis para cualquier religioso puede ser meramente discutible (esa persona puede pensar efectivamente que el ser querido partió, pero aún está, más allá de su conciencia y recuerdos).

Por lo tanto, el tiempo será el mejor consejero para esta realidad, ya que de manera evidente el ser humano a grandes rasgos posee un aparato psíquico hedonista y lo que dolió ayer, en cierta manera, no dolerá tanto hoy y mucho menos en el futuro. Eso no quiere decir que se menosprecia al ser fenecido, sino que simplemente se busca un bienestar, se intenta salir adelante aunque la pena siempre esté presente.