Imágenes de mandalas para descargar

Los mandalas son representaciones del cosmos en estricta vinculación con el sujeto que las crea que reconoce que es parte de ese gran todo. A continuación presentamos imágenes bonitas y variadas de mandalas para compartir. 

Imágenes de mandalas a color

Los mandalas son representaciones del cosmos, tanto a nivel macro como micro. Aquí te dejamos lindas imágenes de mandalas a color. 

Imágenes de mandalas para colorear

Los mandalas cargan con un simbolismo muy fuerte no solo respecto a su forma, sino a sus colores. Por eso te dejamos a continuación los mejores mandalas para colorear. 

Mandalas fáciles

Los mandalas pueden ser sumamente sencillos y ese paso inicial es bastante satisfactorio para adentrarse en esta filosofía de la vida y arte. Te presentamos sencillos mandalas para hacer. 

Mandalas difíciles

Pero los mandalas pueden ser complicados por sus formas y los distintos simbolismos en el interior. A continuación podrás ver mandalas difíciles y bonitos para descargar. 

Mandalas de animales

Se suele pensar en los mandalas como formas relativamente esféricas, pero hace tiempo también se desarrollan de otra clase, como por ejemplo, estos mandalas de animales para descargar y compartir. 

Mandalas para fondo de pantalla

Si se quiere poner un toque personal a la pantalla de tu celular, entonces estos bonitos mandalas para fondo de pantalla serán la mejor opción.

Dibujos de Mandalas para pintar e imprimir

El mandala es un arte que ayuda en la concentración, en el cambio de pensamientos a unos positivos y hasta en la relajación. Presentamos a continuación bellos dibujos de mandalas para imprimir .

 

Significado de Mandala

Los mandalas en los últimos tiempos se han puesto de moda y han adquirido una buena llegada en la población occidental. Mandala quiere decir literalmente en sánscrito rueda o círculo, haciendo hincapié en ese rasgo básico de adquirir una forma geométrica (decimos básico, porque hay miles de variantes posteriores). La idea de perfección históricamente ha estado asociada a lo esférico o circular, así que no es casualidad que los mandalas presenten esta forma, teniendo en cuenta que reflejan simbólicamente tanto el macrocosmos como el microcosmos en vinculación con el sujeto que lo confecciona.

Y en ese proceso de hacer, de confeccionar el mismo mandala, el ser humano establece una conexión con el todo, del cual naturalmente estamos hechos. Los mandalas, más allá de los avatares artísticos que puedan tener, son objetos con cierta sacralidad, ya que se basan en un pensamiento en el que el ser humano es parte del cosmos y el cosmos lo es todo: desde el pequeño insecto que surca nuestro zapato hasta una estrella que colapsa.

Las mandalas como terapia

Los mandalas tienen una vertiente creativa que puede ayudar en tanto terapia, sobre todo para los occidentales que le cuesta entender y desarrollar un complejo sentido de la meditación. Lo bueno del mandala es que ayuda a la tranquilidad, la quietud e incluso la relajación haciendo algo: justamente pintando mandalas. En ese sentido, realizar una actividad como la confección de estos objetos permite a la persona focalizarse en un desempeño que muchos podrán entender como monótono, pero es agradable, además de dejar de lado cualquier clase de problema. Este estado de meditación profunda nos conecta con el lado derecho del cerebro, la parte creativa y emocional, de modo que se liberan bloqueos internos leves que limitan, dando como resultado un sentimiento de satisfacción y hasta un alivio notorio del estrés.

Pero no todo culmina en esas circunstancias, porque como toda sabiduría de lo energético y lo espacial, el mandala no cumple su función con el solo hecho de ser creado ¿Nada ocurre luego de los dibujos? ¿No se añade nada más que pintarlo y listo? No, porque se lo puede colgar y se sabe que esta clase de realizaciones propenden a ciertas energías, ya que no cualquiera puede ir en un dormitorio, un living o cualquier sitio en el que se considere correcto colgarlo. Es decir, el efecto terapéutico, de algún modo, continúa.

¿Realizar formas sin sentido? Bueno, hay que anunciar sobre esta cuestión que existe un simbolismo bastante importante a la hora de crear un mandala. Por ejemplo, el círculo es verdad o lo absoluto, el cuadrado equilibrio y estabilidad, el triángulo está relacionado con la transformación y el elemento agua, el espiral son energías curativas, cruz está ligada a decisiones, el laberinto confusión o autoreflexión. Los colores tampoco escapan a los simbolismos: el negro es tristeza y muerte; el blanco purificación e iluminación; el verde relacionado con naturaleza y esperanza;el gris calma y serenidad; el azul es paz, alegría y serenidad; el rojo es pasión y sensualidad; amarillo simpatía; rosa altruismo y dulzura; y así se podría seguir con toda la gradación cromática.

Origen de las mandalas

El mandala busca un equilibrio energético, un desarrollo de la meditación que conecta con la divinidad que en definitiva es el universo o el cosmos. El origen de los mandalas es budista e hinduista y son representaciones como dijimos anteriormente del cosmos, tanto desde lo más pequeño hasta lo más grande, porque en definitiva, en esta clase de ontología espiritual (¿también material?), todo tiene que ver con todo, todo está relacionado y ciertamente el ser humano no puede ser pensado como algo exterior al universo.

Por lo tanto, la calma, el equilibrio y la conexión otorgan un sujeto, si se quiere, más auténtico. Algo difícil de imaginar para el sujeto occidental, debido a que siempre se ha pensando como un yo, una entidad aparte de todo lo que le rodea. Bueno, la filosofía de los mandalas justamente nos enseñan lo contrario, por eso puede llamar la atención a ojos foráneos cómo monjes budistas pueden desarrollar mandalas durante horas y luego destruirlos o utilizarlos no como método de observación estética, sino como un objeto espiritual y de meditación profunda.